Nota para Clarín: “Quiero volver a ser una gran estrella”

Tras una crisis física y psíquica, que lo llevó a rehabilitarse, vuelve con disco nuevo, “Take the Crown”. Su experiencia como padre. Su recuerdo de Amalia Granata. Su voluntad de ser el más grande.

Hacía bastante que los argentinos no escuchábamos hablar de Robbie Williams. En una época solía ser un miembro más de la constelación de Lindsays Lohans, Amys Winehouses, Brangelinas y demás carne importada de chimentos, pero desde su último disco solista, Reality Killed the Videostar (2009), poco y nada supimos de él. Ahora que acaba de sacar un nuevo disco – Take the Crown – dice, desde su mansión en Londres, que durante todo este tiempo estuvo juntando fuerzas: “A medida que mi carrera avanzaba, me empecé a sentir un poquito aletargado, sin energía. Sentía que me faltaba fuerza vital. Fue un problema para mi carrera, y una gran preocupación. De repente me reuní con Take That, el año pasado salimos de gira y recuperé energía, recibí lo que necesitaba para presentarme de la mejor manera posible.

Take the Crown es un regreso a la escena. Es el arma que necesito para ir y pelear”.

¿A qué se debió ese letargo?

A un desequilibrio hormonal. Estuve viviendo de prestado, usando el tanque de nafta de emergencia. Honestamente, usé toda mi energía.

¿Qué era lo que sentías?

Era difícil hacer cosas, salir de la cama, brillar. Era difícil proyectar, y hacer mi trabajo de entretenedor. No podía ser amigo de la gente, disfrutar y estar entusiasmado por la vida. Era una mierda.

¿Cómo lo superaste?

Vi a diferentes médicos, tomé varios tipos de pastillas, me inyecté algunas sustancias. Y me parece que estoy bien.

En “Be a Boy”, la primera canción del disco, cantás
dijeron que la magia me estaba abandonando
. ¿A quién te referís?

Entidades anónimas en general: djs, periodistas, fans de Take That, fans míos. Según los ojos de alguna gente, el sol no brillaba más para mí. Entonces lo escribí en una canción.

¿Vos también lo sentías?

¡Sí, sí! Soy muy neurótico y paranoico… Soy un pop star que está envejeciendo y que quiere brillar antes de ser demasiado viejo para seguir siendo un pop star . Todos necesitamos algo contra lo cual pelear: yo necesitaba algún enemigo para volver. Tengo que tener una razón para querer ser un gran pop star y desear conquistar el mundo. Que me dieran por muerto me dio el motivo para tratar de repetir o mejorar lo que había hecho hasta ahora.

¿Qué es exactamente ser “un gran pop star”?

Que tu disco sea pasado en todas las radios del mundo, que la gente te quiera ver en la televisión, que quieran escribir sobre vos, venir a verte en vivo. Quiero ser el motivo de que miles y miles y miles de personas pasen un buen momento. El éxito, la fama y la popularidad son increíblemente adictivos.

Querés recuperar la corona: ¿quién la tiene ahora?

Nadie, está vacante. La categoría “Solista masculino en estadios” está vacante. Todavía tengo la corona. Al decir “Take the Crown” (agarrá la corona) estoy pidiendo que alguien venga y me la quite.

Antes del lanzamiento del disco dijiste que a partir de ahora querías escribir hits. ¿No es demasiada presión? ¿Si no hacés hits, entonces fracasás?

Con este álbum en particular, quiero volver a ser una gran estrella pop, con un gran álbum, con una gira que llegue a todos los rincones del mundo. Si no funcionara, seguiría adelante igual. Encontraría otras razones para componer. Pero el éxito es muy adictivo, y quiero que este disco sea exitoso. Veremos. Si no, tendré que aguantármelas.

También dijiste que estabas re-energizado. Además de haber superado la enfermedad y querer recuperar el terreno perdido, ¿qué te dio esta nueva energía, ?

No sé si es haber visto a los médicos adecuados y no estar más enfermo o si es algo vinculado a la madurez y a que las cosas se vayan acomodando lentamente en las cajas correctas. La estabilidad en mi vida, tener una esposa que amo y amarla, ser papá… Todo eso contribuye.

Justamente “Gospel”, la segunda canción del disco, habla de madurar, ¿ya maduraste o todavía te falta?

Gospel dice eso, pero Be a Boy también dice “sé un niño”. Siempre voy a vivir mi vida como un niño, sea padre y marido o no. Voy a mantener mi imaginación juvenil y la juvenil realidad de mi vida. Nunca voy a madurar del todo.

Mencionaste el hecho de ser padre. ¿El nacimiento de tu hija cambió o tres meses son muy poco tiempo como para hablar de cambios?

Te cambia instantáneamente. Podés sentir cómo la cabeza se te da vuelta. Todo cambia. Mágica y cósmicamente, mi realidad cambió. Hay un sentido, un amor y una conexión que no había sentido antes. Sí, hay muchos cambios, y para mejor. Para mucho mejor.

¿Incluyendo tu carrera?

Supongo que ser padre cambiará la manera en la que me tomo todo. Durante años, fui bastante descuidado conmigo mismo. No cuidaba mi salud, no me importaba si vivía o moría… Fui bastante rockero. Ahora quiero estar en la vida de esta personita, cuidarla, darle la mejor vida posible y llenarla de amor. Tengo que tener cuidado con lo que hago, a dónde voy y cómo me comporto. Supongo que siempre seré un niño dispuesto a alguna travesura, pero no voy a poner más mi vida en peligro.

Renunciás a lo más divertido de ser
pop star
: fiestas, mujeres…

Yo dejé las fiestas hace mucho, mucho, tiempo. No tomo nada desde hace doce años, no soy fan de estar con mucha gente. Prefiero estar puertas adentro con mi mujer, mirando televisión. Ahora soy muy aburrido.

 

Aclaración: Compren el diario Clarín en su forma impresa porque la nota está y es la principal de la sección «Espectáculos».