Robbie Williams: «Ya he firmado contrato para otros cuatro cds»

Aquí les dejo esta nueva entrevista subida por una página italiana donde habla de muchas cosas, tocando también el tema de su retiro de la música y de que ya tiene contrato firmado para otros cuatro cds!

Robbie Williams: ¡Que difícil es tratar con la opinión pública!

«Teddy me ha ayudado a vencer el pánico escénico. Gracias a ella me di cuenta de que tanto la seguridad como la fuerza deben venir desde el interior de uno mismo»

Famoso a los dieciséis años. «En ese momento ya era servido y revenerado. Literalmente nunca tuve que mover ni un dedo, era egoísta al máximo. Y estaba estropeado». Comienza Robbie de 39 años, con el pelo ligeramente cambiado, mostrando sus primeros cabellos canosos.

El ex Take That dio un giro completo en su vida, el matrimonio lo cambió y el nacimiento de su primer hija le dio nuevas responsabilidades: «Finalmente tengo a alguien a quien  cuidar. Antes de su nacimiento estaba aterrado. ¿Seré un buen padre? Era un miedo parecido al cual tuve cuando dejé Take That, ¿Que haré ahora?».  Tenía 20 años y no había terminado bien la relación con sus compañeros de banda, Gary Barlow ya no toleraba su vida desordenada y su adicción a las drogas y al alcohol.

 

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Hoy en día Robbie es un ganador y no duda en admitir que ha llegado a su puerta. El dejó Inglaterra para mudarse a Los Ángeles y así esquivar a los tabloides  y para tratar de esquivar sus problemas. «Y el pánico escénico se convirtió en algo crónico en el momento en que comencé con mi carrera solista. Y en ese punto no podía echarle la culpa a ningún miembro de Take That. Intenté todo para poder salir, incluyendo drogas proscritas por un médico. Nada funcionó. En ese punto me di cuenta que la fuerza y la seguridad venían de adentro. Tenía que aceptar la realidad. Toma una nota: A mis conciertos asisten decenas de miles de personas, no podía entrar en pánico cada vez que los miraba a los ojos. Así que me hice amigo del enemigo: Ellos vienen a divertirse porque te aman, no necesitas estar asustado, confía en ti, sería una decepción para ellos saber como te sientes por dentro, tan frágil y asustado. Ahora sabes lo que hago siempre. Repito mi mantra hasta el momento en que me lanzo a los leones.»

Es el mismo miedo que lo ataca cada vez que entra a un estudio de grabación para trabajar en un nuevo álbum. «Es la ansiedad de no estar capacitado para hacer mi trabajo. ¿Que es un artista? Un payaso que capta la atención del público. ¿Seré capaz de captar las emociones?. Desearía que todas esas personas que me escuchan, en su casa o en un concierto, se sientan en un lugar especial. Siempre lo he hecho, pero esto no exorciza el pánico.»

Ahora, luego de un largo y agotador tour de verano, el decidió no tener que lidiar con tanto estrés y volver a su zona de confort. Swings Both Ways el canta covers y canciones originales escritas por el junto a Guy Chambers, conteniendo también duetos con Lily Allen, Michael Bublé, Kelly Clarkson y Rufus Wainwright .

«El swing lo conocí gracias a mi abuelo Farrell, mi primer ídolo. El peleó en la Segunda Guerra Mundial, trabajó en una mina, era un Católico devoto y creció solo con tres hijas. Mi abuela murió cuando el era todavía muy joven. Era un hombre siempre completo, elegante, energético, un proletario decente que siempre vivió con honestidad. Lamento haberlo perdido antes de que se volviera famoso. ¡Así lo idealizo yo! En este punto no estoy tan seguro de recordarlo exactamente como era. Pero si estoy seguro de una cosa, es mi ángel guardián.

La figura de su abuelo también fue inspiración en la linea de ropa masculina que creó con tanto entusiasmo pero que terminó en bancarrota. («Son tiempos difíciles para las empresas»); todavía dice su nombre y recita su mantra usual mientras mueve sus piernas: «El miedo viene y va. La primera vez que tuve un ataque de pánico severo fue durante el tour del ’98. Tenía que presentarme en el Milton Keynes National Bowl. Llegué al sitio en el bus tal como era lo usual, abrieron las puertas y vi a la gente. Dije: ciérrala, vuelve para atrás, no cantaré. El manager del tour me intentó convencer. Me las arreglé para no seguir con la crisis. Volvieron de a cuatro: Si no sales al escenario será un problema de millones de libras. Entré en crisis y grité con toda la fuerza que tenía: «Let me entertain you» y enfrenté al monstruo. Eventualmente siempre salgo bien, ha habido veces en las que el pánico no me ha abandonado durante toda la noche. Veo a gente volviéndose loca y divirtiéndose mientras yo estoy petrificado. ¿No pueden darse cuenta de que voy a morirme? Esos son los momentos en los que se me cruzan los pensamientos mas extraños, que nunca son positivos. También he llegado a pensar cosas como: ¿Que pasaría si alguien me dispara ahora? ¿Cómo se llamaría? ¿El síndrome de John Lennon? «.

La prueba de fuego fue en el verano del 2003: 375.000 personas por tres noches consecutivas en Knebworth. Robbie no se sentía en forma, la solitaria vida de Los Angeles lo había hecho engordar un poco y hacerse perezoso. Había llegado a tal punto su miedo escénico que sacó a su gorila interior mas enérgico. «En Knebworth decidí forzar el problema, era una situación del tipo ‘todo o nada’. Si hubiera entrado en pánico hubiera sido un concierto de despedida.  Así que me convertí en un loco, bajé al escenario de cabeza atado de un cable. Fue una sensación indescriptible el sentir a toda esa gente como si estuviera flotando. Para las primeras palabras que dije en el micrófono el miedo se había ido.»

 

Ahora que están Aya y Teddy en sus vidas puede arreglar la situación con mejor madurez. Para su último tour estuvo tan bien preparado como si fuera un atleta.

«El primer paso es hacer dieta. Tiendo a engordar fácilmente así que si me dejo estar sería obeso» admite Robbie, «Procedo poco a poco, primero elimino totalmente la comida chatarra, reduzco drásticamente los carbohidratos. Las proteínas son lo único que siguen en camino. Básicamente expulso todas las cosas que me gustan. Simultáneamente también empiezo con una rutina sana en el gimnasio para poder bajar cuantas libras pueda. Tengo una competencia dura así que no puedo bajar la guardia. Los Rolling Stones tocaron en el Hyde Park y no quedan dudas de que son tan fuertes como en el pasado, incluso Black Sabbath está de vuelta haciendo discos y tocando en vivo. Las consideraciones que tengo son algo como: ¿Estaré haciendo eso cuando esté en la tercera edad? ¿Cantaré para mis nietos como Jagger, Richards y Paul McCartney? Honestamente no me veo a mi mismo en el escenario con una barba blanca. Hace 10 años le dije a mi madre que me retiraría a los treinta y pico o a los cuarenta pero ahora le digo a mi esposa que me retiraré antes de los 50. Tal vez no lo haré, he firmado contrato para 4 cds mas. No creo que tenga la entereza para resistir tanto, menos ahora que tengo una familia. No hubiera hecho el último tour si Ayda y Teddy no venían conmigo. O ta vez era miedo a ya haberme rendido»